Obtener presupuesto

Blog

¿Ventanas de PVC o aluminio? Cuál es mejor y por qué

¿Ventanas de PVC o aluminio? Cuál es mejor y por qué

Ventanas de PVC o aluminio: es la primera decisión al cambiar la carpintería de una casa y la que más condiciona todo lo demás, del vidrio que puedes montar a lo que pagarás de calefacción los próximos treinta años. Los dos materiales son buenos. Ninguno es «el mejor» en abstracto. Uno aísla más y cuesta menos; el otro permite hojas más grandes y perfiles más finos. La respuesta depende de dónde está la casa, de qué tamaño tienen los huecos y de lo que diga la normativa de tu fachada.

Aquí van los datos que de verdad separan a uno del otro, sin repetir generalidades: transmitancia térmica, comportamiento al sol y al salitre, precio relativo, vida útil y los casos concretos en los que conviene cada uno. Al final hay una tabla resumen y una guía rápida por tipo de vivienda.

Aislamiento: aquí el PVC gana, y se nota en la factura

El PVC es un mal conductor del calor. El aluminio, todo lo contrario: es de los metales que mejor lo transmiten. Por eso un marco de aluminio necesita la llamada rotura de puente térmico (RPT), una pieza de poliamida que separa la cara exterior del perfil de la interior. Sin ella, la transmitancia del marco (Uf) ronda los 5,7 W/m²K, y en invierno el aluminio queda frío al tacto, con condensación y hasta escarcha por dentro. Con RPT baja a 2,5–3,5 W/m²K en perfiles corrientes y a 1,8–2,2 en los mejores, con poliamidas anchas y espumas dentro del perfil.

Un perfil de PVC de 70 mm y cinco cámaras, como VEKA 70, sin nada especial, ya parte de un Uf en torno a 1,3 W/m²K. Uno de 82 mm con siete cámaras y triple junta, como VEKA 82, baja a 1,0–1,1. Es decir: el PVC estándar aísla más o menos el doble que el aluminio con RPT estándar, y para que un marco de aluminio se acerque a un PVC medio hay que subir a la gama alta, que se paga.

Gráfico de transmitancia térmica Uf: aluminio sin RPT 5,7, aluminio con RPT de 1,8 a 3,5, PVC de 1,0 a 1,3 W/m²K

Uf del marco. La línea discontinua marca 1,8 W/m²K, el límite del CTE para la ventana completa en zonas D y E.

¿Cuánto importa esto? Depende del clima. En un piso de Alicante o Málaga con vidrio doble bajo emisivo, la diferencia entre un marco de 1,3 y otro de 2,5 se nota en la condensación de las mañanas de invierno y en el confort junto a la ventana, pero no arruina a nadie. En Madrid, Burgos o cualquier zona climática D o E del Código Técnico, donde la ventana completa debe quedar por debajo de 1,8 W/m²K, un aluminio corriente obliga a compensar con un vidrio muy caro, y el PVC lo consigue sin esfuerzo. Con el ruido pasa algo parecido: el vidrio manda, pero a igual acristalamiento el PVC amortigua un poco mejor porque el marco vibra menos.

Precio, durabilidad y qué pasa con el sol

A igualdad de vidrio, herrajes y tamaño, la ventana de aluminio con rotura de puente térmico suele salir entre un 15 y un 30 % más cara que la de PVC. El aluminio sin RPT es más barato que ambas, pero hoy no tiene sentido montarlo en una vivienda: no cumple las exigencias del CTE para obra nueva ni para rehabilitación y lo pagas en calefacción cada invierno. Los precios exactos dependen tanto de la configuración que lo mejor es comparar una misma medida en un configurador con los dos vidrios que estés barajando.

En vida útil van bastante parejos. Un aluminio lacado bien hecho pasa de los 40 años; un PVC de perfil europeo con refuerzo de acero, de los 30–40. En la práctica lo primero que falla en cualquiera de los dos son las juntas y los herrajes, no el material del marco, así que ahí es donde conviene mirar la calidad. El mantenimiento es mínimo en ambos: agua con jabón neutro y una gota de aceite en la cremona una vez al año.

Sobre el sol hay muchos mitos. El PVC blanco moderno lleva estabilizantes ultravioleta y dióxido de titanio, no amarillea ni se vuelve quebradizo como el de los años ochenta. Lo que sí ocurre es que el PVC dilata más que el aluminio con el calor, y un perfil en antracita o negro mate a pleno sol de tarde puede superar los 70 °C en superficie. Por eso los colores oscuros se hacen con láminas que reflejan el infrarrojo y por eso todo perfil serio lleva un refuerzo de acero dentro: con eso la hoja no se comba. Si la fachada es sur u oeste, con muchas horas de sol y hojas grandes en color oscuro, es el caso en el que hay que pedir refuerzo cerrado o pensar en aluminio. En la costa, en cambio, el PVC juega con ventaja: no le afecta el salitre, mientras que el aluminio lacado aguanta bien pero puede picarse en cantos y cortes si el lacado no es de clase marina.

Cuándo el aluminio es la mejor opción

Hay tres casos claros. El primero es el tamaño: cuando quieres un ventanal de suelo a techo con hojas de más de dos metros y medio, o una corredera de hojas muy anchas, la rigidez del aluminio permite perfiles finos y vidrio casi de canto a canto. El PVC llega bastante lejos (una corredera de PVC admite hojas de 1 600 × 2 300 mm), pero a partir de ahí el marco se ve más ancho y pesado. El segundo es la estética: un perfil de aluminio de vista estrecha, o un anodizado metálico, no tiene equivalente en PVC. Los lacados y foliados actuales imitan madera y grises con mucha calidad, pero no un acabado metálico real.

El tercero es la normativa, que es también la respuesta a la pregunta de dónde están «prohibidas» las ventanas de PVC. No hay ninguna ley que las prohíba en España. Lo que existe son ordenanzas municipales en cascos históricos, catálogos de edificios protegidos y estatutos de comunidades de propietarios que fijan el material, el color o el aspecto de la carpintería de fachada. Antes de encargar nada, pregunta al administrador de la finca y, si el edificio tiene alguna protección, al ayuntamiento. Es un trámite de diez minutos que ahorra tener que desmontar ventanas nuevas.

Comparativa rápida

Criterio

PVC

Aluminio con RPT

Uf del marco (W/m²K)

1,0–1,3

1,8–3,5

Aislamiento acústico

Ligeramente mejor a igual vidrio

Bueno, depende del vidrio

Precio a igual configuración

Menor

Un 15–30 % mayor

Hojas muy grandes y perfiles finos

Limitado

Su punto fuerte

Costa y salitre

Sin corrosión

Requiere lacado de calidad

Sol intenso en colores oscuros

Exige lámina reflectante y refuerzo de acero

Sin problema

Acabados

Blanco, foliados madera y lisos mate

Lacados, anodizados metálicos

Vida útil orientativa

30–40 años

40 años o más

Mantenimiento

Mínimo

Mínimo

Reciclaje

Reciclable, menos energía en fabricación

Reciclable de forma indefinida, más energía en fabricación

Sobre la última fila, un apunte: la huella ambiental de una ventana se decide sobre todo por la energía que ahorra durante 30 años, no por la que costó fabricarla. Una ventana que aísla mejor compensa con creces la diferencia de fabricación.

En resumen: qué elegir según tu casa

Para la mayoría de viviendas en España la respuesta es PVC. Piso en la costa con huecos normales: 70–72 mm con vidrio doble bajo emisivo. Casa en el interior o en zona de montaña: 76–82 mm con vidrio de 40 mm o más y triple acristalamiento en los huecos al norte. Aísla más, no sufre con el salitre y cuesta menos; el aluminio ahí solo compite en gama alta.

El aluminio gana cuando el hueco es enorme, cuando quieres un marco casi invisible o un acabado metálico, y cuando la ordenanza o la comunidad lo exigen. Y nada impide combinar: aluminio en el gran ventanal del salón, PVC en dormitorios y baños.

Si te decides por PVC, en Cerraterm los sistemas VEKA, WDS y EKIPAZH van de 60 a 82 mm, con vidrio de 24 a 52 mm, se fabrican a medida y llegan a toda la España peninsular en 15–30 días laborables con tres años de garantía. Configura la ventana con tus medidas y compara dos vidrios: es la forma más rápida de ver qué cambia de verdad.

Todos los artículos
Fabricación en una planta verificadasuministro directo, sin intermediarios de más
Fabricación en 3–4 semanasbajo pedido, a la medida exacta de su hueco
Asesoramiento personalle ayudamos a elegir perfil y acristalamiento
Calidad constantela misma en el primer pedido y en el décimo